ACUL: Viendo que los móviles esos se venden en tiendas de museos (el MoMA y sitios así), se me ha ocurrido mirar qué otros productos bonitos pero extraños se venden en la sección más visitada de estos templos del arte. Y así es como he llegado a Jellycat, expertos en peluches adorables. No sé si mi preferido es el peluche de la lata de sardinas o el peluche patata (bueno, el del pistacho sin brazos tampoco está mal
jojojojojojo)
jojojojojojo)