El dato: En 1904, Carl Emil Pettersson, un marinero sueco, naufragó en la Isla de Tabar (actual Papúa Nueva Guinea), habitada por una tribu caníbal. Los caníbales no se lo comieron, acabó casándose con la princesa Singdo, hija del rey local y, a la muerte del rey, se convirtió en rey de los tabaríes [fuente]