Al principio pensé que esto eran babosas secas que los japoneses usaban para colgarlas del móvil (peores cosas les hemos visto hacer). Pero resulta que no, que son orejas de mar
Vale, ya me quedo más tranquilo (bueno, no mucho, la verdad).
Vale, ya me quedo más tranquilo (bueno, no mucho, la verdad).