En 1972, cuatro de los mejores hombres del ejército americano que formaban un comando, fueron encarcelados por un delito que no habían cometido. No tardaron en fugarse de la prisión en la que se encontraban recluidos.
Hoy es viernes y no tengo ganas de trabajar. Tampoco tengo muchas ganas de buscar linkitos, así que me voy a meter en Tumblr y os voy a minar con imágenes de esas que la gente comparte en ese antro.