

¡Gracias al gran Remo por organizarlo y por el buen rollo que le dió a la cita! ¡Y mil gracias a los que aparecisteis por allí, moló un montón!

La verdad es que Matt estuvo estupendo todo el rato, con una sonrisa de oreja a oreja, haciéndose fotos, charlando con todo el mundo (había momentos en los que parecía un futbolista, con tanta gente rodeándolo). Gran tipo. Mañana marcha para París. Cuando vuelva, allí estaremos de nuevo.